lunes, 7 de septiembre de 2020

Córtatela

Mateo 5:27-30

Cada uno de nosotros puede identificar situaciones peligrosas que nos empujan al error y al pecado. Circunstancias en las que sabemos que tenemos más probabilidad de tomar decisiones equivocadas.

Yo puedo conocerme a mi mismo y saber que ciertos lugares, ambientes, compañías, comidas, bebidas, música, películas, grado de cansancio, grado de frustración, clases de pensamientos, etc. me predisponen a hacer algo malo, o quizás hacer algo bueno pero con exceso (comer, beber, hablar, trabajar...).

Son debilidades muy personales que debemos identificar. Será diferente para cada uno de nosotros. Pero, cuando identificamos lo que nos lleva a hacer algo malo, debemos arrancarlo de nuestra vida, aunque sea algo valioso en otros sentidos.

Jesús compara este proceso con arrancarme la mano o el ojo. Es algo doloroso. Requiere renunciar a algo valioso con el fin de lograr algo mejor: una vida que honre a Dios. Aunque esta renuncia puede ser dolorosa, será menos dolorosa que dejar mi vida sin disciplina y evitará que me pierda por completo.

Oración: Gracias por la vida que me diste y por mostrarme lo que me hace mal. Ayúdame a evitar circunstancias peligrosas y a eliminar de mi vida aquello que me predispone al mal.


Siguiendo al maestro.

Por Daniel Martin

domingo, 6 de septiembre de 2020

Asesinato o reconciliación

Mateo 5:21-26

Jesús nos hace ver el principio detrás del mandamiento "no mates" para que examinemos toda agresión y disputa que tengamos contra otro con el fin de buscar la reconciliación. Mi actitud destructiva hacia los demás es semejante a la actitud del asesino.

Esto se aplica a mi relación con mi cónyuge, familiares, amigos, colegas, vecinos y hasta extraños. Si valoramos a Dios, valoraremos también la vida de los demás que fueron creados por ese mismo Dios.

El enojo y la enemistad me lleva a la destrucción de la vida, la reputación, la libertad o la felicidad de otro. Es sabio detener este proceso lo más pronto posible y enmendar este error para evitar que escale.

Para buscar la reconciliación necesito:

1.- Humildad para no dejarme arrastrar por mi orgullo herido por una ofensa, o ciego hacia mis propios errores.

2.- Paciencia para arribar a un acuerdo que satisfaga a ambas partes.

3.- Amor al prójimo suficiente para valorar la vida del otro y la relación entre nosotros más que mis intereses personales.

Oración: Líbrame de caer en la trampa del orgullo y del enojo. Ayúdame a ver los asuntos con claridad, a no dejarme enceguecer por el enojo y a no escalar las disputas o desacuerdos. Dame una actitud siempre dispuesta para buscar la reconciliación.

Siguiendo al maestro.

Por Daniel Martin

sábado, 5 de septiembre de 2020

La Escritura es una

Mateo 5:17-20

Jesús afirmó la validez e integridad de las Escrituras del Antiguo Testamento como revelación de Dios. Dios no cambia.

Jesús vino a cumplir la Escritura y a darle su verdadero significado. El estándar de moralidad de Jesús era mucho más alto que el comúnmente aceptado por los intérpretes de la Escritura de ese tiempo. Por eso dice que nuestra justicia debe ser mayor que la de ellos.

Este estándar requerido por Jesús no lo puedo alcanzar por mi propia cuenta. Necesito darme cuenta de mi total corrupción e incapacidad, para poder dejar de confiar en mi propia justicia y confiar sólo en Dios para vivir una vida que valga la pena.

Muriendo a mi propio egoísmo y dejando que Su vida se desarrolle en mi, es que puedo vivir una vida plena y satisfactoria. Sólo Jesús puede renovar mi vida y limpiarla. Sólo con él puedo vivir una vida con propósito y agradable a Dios.

Oración: Reconozco que mi justicia personal está llena de faltas y errores. Pero, gracias por tu enderezas mi camino. Reconozco que sin ti no logro vivir de manera justa. Gracias por tu perdón y redención. Lléname de ti y encamíname para vivir una vida plena y con propósito.

Siguiendo al maestro.

Por Daniel Martin

viernes, 4 de septiembre de 2020

Trabajar por la paz

Mateo 5:9-12

Cuándo se busca la reconciliación entre partes enfrentadas, uno se convierte en blanco de ataque de ambas partes porque creen que uno está del lado del enemigo. Muchas veces, buscar la paz es un trabajo ingrato, aunque el resultado final llegue a ser muy bueno.

Cuando haces el bien en medio de personas acostumbradas a hacer lo malo, esto genera una reacción en los que te rodean. La gente toma consciencia de su propia corrupción y se sienten mal consigo mismos porque los descalifica como personas. Puede ser que vean la importancia de hacer el bien y cambien, pero muchas veces reaccionan con hostilidad hacia el que hace el bien porque está quedando en evidencia la falta de los demás.

El que se siente puesto en evidencia por la buena conducta de alguien, tratará de ridiculizar, burlarse, insultar al que hizo lo bueno con el fin de disminuir el impacto de su buen comportamiento. Si la mayoría llegara a considerar ridículo o sin valor la acción de los buenos, entonces los malos ya no se sentirán tan mal consigo mismos.

Cuando haces el bien, no te sientas culpable de que los demás se sientan mal cuando esa no fue tu intención. Aunque proyecten su hostilidad contra ti, en realidad, muchos se sienten mal consigo mismos y se resisten a enfrentar su propia responsabilidad moral.

Cuando das un mensaje que refleja la justicia de Dios y como resultado la gente te ataca, no lo tomes como algo personal, es a Dios a quien están resistiendo, no a ti y Jesús te llama dichoso/a y digno/a de recompensa. Estás haciendo una labor valiosa como la de los grandes profetas, aunque haya gente persiguiéndote tratando de destruir tu reputación.

Oración: Dame el valor para luchar por la paz y la justicia aunque tenga que sacrificar mi reputación y enfrentar oposición. Ayúdame a valorar tu aprobación más que la aprobación de la gente.

Siguiendo al maestro.

Por Daniel Martin

jueves, 3 de septiembre de 2020

Influencia

Mateo 5:13-16

Conocer a Jesús y seguirle implica la responsabilidad de representarlo bien ante los demás. No debemos ser egoístas con nuestra experiencia de salvación reconociendo que todos deberían tener la oportunidad de conocer a Jesús y recibirlo si quisieran.

Hasta cierto punto mi influencia hacia los que me rodean es inevitable, pero puedo ser intencional en esto. La gente que me rodea me observa, me conoce, saca sus conclusiones y determina cuáles cosas de mi son dignas de imitar y cuáles no.

Vivir en Jesús afecta mi ética y mi ética influencia mi entorno. Jesús quiere que tome consciencia de esto para que actúe con responsabilidad.

Como la sal, infiltro e influencio dando sabor y preservando la salud de la sociedad. Como la luz, alumbro transmitiendo vida e influenciando a otros con mi manera de vivir y con el mensaje que transmito.

Oración: Gracias por permitirme conocerte y darme vida. Ayúdame a compartir la verdad y la libertad que he recibido.

Siguiendo al maestro.

Por Daniel Martin

miércoles, 2 de septiembre de 2020

Motivaciones

Mateo 5:8

Cuando me doy cuenta que mi vida está yendo por mal camino, que cometí errores graves y ya puedo ver las consecuencias de mis malas acciones, lo normal es que quiera buscar una solución.

1. Puedo querer limpiar las apariencias para que se disimule lo grave de mi error y se entere el menor número de gente posible.

2.  Puedo tratar de eliminar las consecuencias de mis faltas, saldando deudas, arreglando problemas, pidiendo perdón, utilizando medicamentos y psicoterapia.

3.  O puedo tomar un acercamiento más profundo modificando mi forma de hacer las cosas para que no se repitan esos mismos errores.

Jesús quiere que vaya aún más profundo. Él me invita a limpiar mi corazón. Esto es, que examine mis motivaciones: ¿Por qué hago lo que hago? ¿Cuáles son mis deseos? ¿Qué quiero demostrar? ¿A quién quiero agradar?

Cuando miro mi corazón, puede ser que no me guste lo que encuentre, y prefiera llevar mi mente a otros asuntos más agradables o más sagrados... a recordar las cosas buenas que hice. Pero, tomar conciencia de mis motivaciones equivocadas es muy necesario para un cambio de raíz. Dios me da las herramientas y el poder para hacerlo, pero tengo que estar dispuesto a enfrentar esa parte desagradable de mi corazón y poder entregársela a Dios.

Oración: Purifícame Señor. No quiero una limpieza superficial. Quiero ser limpio de corazón. Dame la valentía de enfrentar mis errores y desarraigar toda maldad de mi corazón. Gracias por tu perdón y por tu poder para limpiar.

Siguiendo al maestro.

Por Daniel Martin

martes, 1 de septiembre de 2020

¿Es posible el cambio?

 Mateo 5:6-7

-No cambies nunca- dicen algunos como si fuera una afirmación positiva de una persona. Otros con un tono pesimista y resignado observan: "Las cosas nunca van a cambiar". Otros con una mirada fatalista afirman: "la historia es cíclica y está condenada a repetirse". Otros por miedo al cambio prefieren "lo malo conocido antes que lo bueno por conocer" y esa mentalidad los mantiene estancados.

Sin embargo, contra todo fatalismo, y resignación pesimista, Jesús nos enseña a mirar la vida con esperanza y a luchar por la transformación personal y social. Jesús dice que:

1. Se es dichoso cuando se desea el cambio para bien y se tiene compasión del que sufre. Y no sólo es bueno como deseo, sino que...

2. Es posible alcanzar ese objetivo de justicia (serán saciados).

3. Nuestra compasión hacia otros provocará una respuesta compasiva en los demás.

Esto es cierto porque Jesús lo dice, pero también lo puedo ver en los cambios positivos a lo largo de la historia humana, y en la transformación más personal que puedo ver en mi mismo y en las vidas y relaciones de otras personas que siguen a Jesús.

Es cierto que todos los seres humanos tenemos una tendencia al mal, al egoísmo y a la corrupción. Pero, también es cierto que esos mismos seres humanos cambiamos el rumbo de nuestras vidas para bien cuando encontramos el perdón y la restauración que Dios da en Jesús.

Por eso, no debo resignarme al dolor, al sufrimiento y a la injusticia humana. No debo cansarme de luchar con esperanza de que el cambio es posible.

Tanto en la vida personal como en la sociedad, los cambios significativos requieren persistencia en el tiempo. Por eso hace falta esta esperanza de Jesús, para luchar con compasión y sin cansarse, por estos anhelos de justicia para los que sufren aún cuando no vemos cambios instantáneos.

Oración: Ayúdame a enfocarme en objetivos justos. Fortaléceme para que no me canse, que no me desanime o pierda la esperanza. Lléname de fe y compasión para luchar por la justicia. Para eso pongo mi mirada en ti Jesús.


Siguiendo al maestro.

Por Daniel Martin