martes, 7 de julio de 2020

Déjala en paz

Juan 12:1-11

María estaba mostrando su adoración hacia Jesús ungiéndolo con un perfume costoso. A Judas le parecía un desperdicio económico. -Déjala en paz- le dice Jesús. Él no debía criticar a María por su generosidad hacia Jesús.

Hay personas que en vez de hacer algo, se dedican a criticar al que hace algo. En el caso de Jesús, querían matarlo e incluso matar a Lázaro, que había resucitado, porque él era una evidencia andante del poder de Jesús. En el caso de María, la criticaban por la forma que ella eligió para honrar a Jesús.

Si tomas la iniciativa de hacer algo que honra a Dios, es muy probable que alguien encontrará algo para criticarte. Aunque es bueno oír la opinión de los demás y algunas críticas pueden llegar a ser constructivas, en general, no dejes que las críticas te definan lo que eres ni lo que haces. Es Dios quien debe tener la última palabra, no la gente.

Me importa más lo que Dios dice de mi, que lo que la gente dice de mi.

Oración: Ayúdame a ser generoso y espontáneo como María. Quiero estar listo y dispuesto cuando me das la oportunidad de hacer el bien. Que no me deje dominar por la opinión de los demás, sino que, pueda valorar más lo que tú dices.

Siguiendo al maestro.
Por Daniel Martin

lunes, 6 de julio de 2020

Quitarle la vida

Juan 11:45-57

Muchos creyeron en Jesús por la resurrección de Lázaro. Pero, los líderes pensaban que las señales de Jesús despertarían una acción violenta de los romanos contra el pueblo de Israel. Así que, se pusieron de acuerdo en quitarle la vida. Preferían que muera uno y no que todo el pueblo sufra.

Ellos planeaban que Jesús muera en lugar de su pueblo. Dios también tenía planeado la muerte sustituta de Jesús, pero no sólo para evitar la muerte física de su pueblo, sino la muerte eterna, la separación entre el ser humano y Dios; y no sólo de su pueblo en ese tiempo, sino de toda la humanidad y de todos los tiempos.

Jesús murió en nuestro lugar para que nosotros podamos vivir eternamente. Con su muerte Él hizo posible nuestra redención.

Oración: Gracias Jesús por tu muerte sustituta que me abrió el camino a la vida. Gracias Dios porque ya no necesito pagar por mis culpas sino que lo hiciste por mi para que hoy pueda ser verdaderamente libre. Ahora soy justo porque tú me hiciste justo. Te amo y te adoro.

Siguiendo al maestro.
Por Daniel Martin

domingo, 5 de julio de 2020

¿Un muerto caminando?

Juan 11:38-44

Después de cuatro días de Lázaro haber muerto. Jesús les pide que abran la tumba aunque la gente temía el mal olor. É llama a Lázaro de entre los muertos y este sale de su tumba con los envoltorios funerarios. Jesús lo manda desatar para que pueda andar libremente.

Jesús tiene en sus manos el poder de la vida y de la muerte. Pero, aún así se conmueve y llora cuando ve a la gente sufriendo la pérdida de Lázaro. En medio del dolor Él les alienta a tener fe: "si crees verás la gloria de Dios".

Aunque Jesús se reserva el derecho de decidir cuando va a hacer un milagro, o si lo va a hacer o no; debemos saber que Él se interesa por nosotros, le conmueve nuestro dolor y en sus manos tiene todo el poder. Él sabe mejor que nosotros lo que es mejor para nosotros.

Oración: Ayúdame a poner toda mi fe y mi confianza en ti. A descansar en ti para cada aspecto de mi vida. Sabiendo que eres soberano sobre todo.

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Por Daniel Martin

sábado, 4 de julio de 2020

Jesús lloró

Juan 11:17-37

Aunque Jesús es Dios y tenía la intención de resucitar a Lázaro, cuando llega al lugar, él escucha, consuela y llora por la tristeza de sus amigos. Con preguntas, él comienza a reconstruir la fe de Marta y de los que la rodeaban. Jesús enfrenta comentarios críticos: "si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto", "Este que abrió los ojos al ciego, ¿no podría haber impedido que Lázaro muriera?".
Pero, también se oyen algunos comentarios positivos: "¡Miren cuánto lo quería!"

Aunque él es un Dios de milagros, no ignora al que debe pasar por el sufrimiento. Jesús llora al compadecerse por el sufrimiento de los demás. Él no lloraba por Lázaro, porque sabía que lo iba a resucitar, pero si, le conmueve el dolor de la familia y de los amigos que estaban allí. El compadecerse por el que sufre, por los enfermos, los rechazados, era una actitud constante de Jesús. Si seguimos sus pisadas deberíamos hacerlo nosotros también.

Oración: Ayúdame a ser considerado con el que sufre, a no evadir el dolor, a llorar con el que llora, a estar presente, a acompañar en el dolor. Quiero seguir tus pisadas.

Siguiendo al maestro.
Por Daniel Martin

viernes, 3 de julio de 2020

¿Jesús llegó tarde?

Juan 11:1-16

Jesús oyó que Lázaro su amigo estaba enfermo y sabiendo que esa enfermedad lo iba a llevar a la muerte, esperó dos días más y fue a visitar a la familia después que él había muerto. Jesús le dijo a sus discípulos que aquello no iba a terminar en muerte porque serviría para mostrar la grandeza de Dios.

Nuestra reacción humana natural sería el querer intervenir rápidamente antes de que muera nuestro amigo. Pero, Dios, que realmente tiene el poder sobre la enfermedad, la vida y la muerte, no tiene ese tipo de preocupaciones. Él hace las cosas cuando Él quiere, a Su manera, y de acuerdo a Sus propósitos. Él sabe mejor que nadie lo que es mejor para ti. Él es quien te ama más que ninguna otra persona en el mundo. Todo poder y autoridad están en sus manos. Entrégate a él y descansa tranquilo. Déjale a Él ser Dios, él sabe muy bien cómo hacerlo. Hace una eternidad que Él es Dios.

Oración: Me entrego Señor a tu cuidado, sabiendo que aún en la enfermedad y la muerte, no estoy solo, ni a la deriva, sino en tus manos. Guía mi vida de acuerdo a tus propósitos y ayúdame a descansar tranquilo sin preocuparme excesivamente por el futuro o las circunstancias que no puedo controlar.

Siguiendo al maestro.
Por Daniel Martin

jueves, 2 de julio de 2020

¿Blasfemia?

Juan 10:31-39

"Blasfemia" era cuando se decía algo considerado fuera de lugar, demasiado atrevido, demasiado ofensivo, censurable... cuando era considerado algo ofensivo hacia Dios.

A los religiosos les parecía blasfemia que Jesús se considere Dios. Entonces Él les dice: si no me quieren creer a mi, examinen mis obras. Ellas eran evidencia contundente de que Él salió de Dios Padre.

Aún cuando tenemos todas las evidencias delante de nuestros ojos, creer es una decisión voluntaria y personal. Decidimos si aceptamos o no los hechos que se nos presentan delante de nosotros.

Oración: En un tiempo donde muchos se adhieren a teorías de conspiración global, y siguen a aquel que habla con convicción, ayúdame a ser inteligente, a valorar las evidencias y a vivir en la verdad. Jesús, tú eres la verdad. Tu vida y tus palabras son verdad.

Siguiendo al maestro.
Por Daniel Martin

miércoles, 1 de julio de 2020

¿Eres o no eres?

Juan 10:22-30

"Cristo" no es un nombre sino un título. Es la forma griega para la palabra "ungido". En hebreo es "Mesías". En Israel los profetas y reyes eran llamados "ungidos" (ceremonia de poner aceite sobre la cabeza) con la esperanza de que también sean "ungidos por Dios" (designados por Dios para esa función de liderazgo). Pero este "ungido" profetizado muchos años antes, era especial, encarnaba la esperanza de redención para Israel, sería el libertador, un gobernante sabio y poderoso, que pondría las cosas en su lugar en la nación, como debía ser.

Aunque la Biblia incluía en su descripción: "Dios con nosotros", "Padre eterno", "Dios Fuerte", los religiosos judíos preferían concentrarse en las cualidades humanas que ellos esperaban del Mesías, un héroe nacional y un libertador.

Así que cuando Jesús les dice que él era uno con Dios Padre, les pareció duro de aceptar. La unidad de Jesús con Dios Padre se apartaba del ideal humano que ellos tenían puesto en el Mesías. Jesús era humano si, pero también era Dios. Jesús era el libertador de Israel, si, pero no exclusivamente de Israel, sino también de toda la humanidad. Él vino a los suyos (su nación), pero los suyos no le recibieron, pero a los que le recibieron (tanto los de su nación como los de otras naciones) les dio el poder de ser hechos hijos de Dios (Juan 1:12).

Oración: Gracias por encarnarte y vivir entre nosotros los humanos. Gracias por ser Dios y ser humano al mismo tiempo. Eres infinito y admirable, y al mismo tiempo cercano a nosotros y nos tocas. Gracias por tocarme a mi.

Siguiendo al maestro.
Por Daniel Martin