viernes, 21 de agosto de 2020

Preparando el camino

Mateo 3:1-3

Juan el Bautista estaba preparando el camino al Señor. El reino de los cielos se había acercado a los hombres en la persona de Jesús.

Juan llamaba a la gente al arrepentimiento. Arrepentimiento es el proceso de desaprender lo malo. Para hacer lo bueno en nosotros, necesitamos:

1. Comprender que Dios tiene razón cuando nos dice que el pecado nos destruye. 

2. Asumir responsabilidad por los errores que cometimos. Es decir: Tomar consciencia de nuestro error y rechazar lo malo que hicimos. 

3. Pedir perdón a Dios y a los que dañamos con nuestras acciones, buscando la reparación del mal que hicimos en todo lo que sea posible.

4. Cambiar de conducta. No continuar haciendo lo malo. Romper el círculo de repetición del pecado. Reemplazar lo malo que hacíamos por una conducta buena y constructiva.

Este proceso de arrepentimiento lo debemos repetir hasta lograr abandonar esa mala conducta. Cuando lo malo se hizo un hábito, el proceso de desprender generalmente lleva más tiempo.

Oración: Gracias porque tu reino llegó a mi vida. Ayúdame a desaprender lo malo y a vivir una vida abundante. Quiero pensar y hacer todo lo bueno que tienes preparado para mi, y que no podría lograr si siguiera en mis pecados anteriores. Ayúdame a vivir una vida íntegra.

Siguiendo al maestro.

Por Daniel Martin

jueves, 20 de agosto de 2020

A veces hay que huir

Mateo 2:13-23

La extrema vulnerabilidad de la familia de Jesús frente a un rey asesino y paranoico requería una decisión rápida para proteger al niño Jesús. Guiados por el ángel decidieron huir a Egipto antes de que llegue la orden del rey de matar a Jesús.

A veces en la vida nos toca huir, renunciar, hacer un paso atrás, callarnos en vez de hablar, desaparecer... Aunque solucionemos la situación, nos puede quedar el sentimiento de que fuimos cobardes, o nos preguntamos ¿qué hubiera pasado si enfrentábamos valientemente el peligro? Pero, cuando atravesamos injusticias como estas, no debemos olvidar que lo que nos pasa no se le escapa a Dios. Dios sigue dirigiendo nuestra vida y como al niño Jesús, irá mostrándonos el camino a seguir.

Aunque sea desagradable, a veces huir es la mejor decisión. Tenemos capacidad de volver a empezar de nuevo, rearmar, redefinir, redireccionar. Debemos dejar atrás las experiencias desagradables e impulsarnos hacia adelante. La vida de Jesús y su familia es un ejemplo de esto. Después de vivir un tiempo en Egipto, ellos volvieron y se relocalizaron en Nazaret (por eso se le conoce a Jesús también como "el nazareno"), Jesús creció y finalmente cumplió con el propósito por el cual vino a esta tierra.

Dios sabe mejor que tú, los mejores planes para tu vida. Dios cumplirá sus planes y propósitos con tu vida, sin importar las circunstancias amargas por las que tengas que atravesar.

Oración: Gracias Señor por estar conmigo siempre. Confío en que tú guías mi vida aunque a veces no comprendo tus planes. Aún en momentos difíciles ayúdame a ver tu mano guiándome y protegiéndome. Creo que tú cumplirás tu propósito en mi.

Siguiendo al maestro.

Daniel Martin

miércoles, 19 de agosto de 2020

Provisión y peligro

Mateo 2:7-12

A través de los magos de Oriente, Dios proveyó sustento para la familia de Jesús. Ellos le trajeron regalos valiosos que pudieron ayudarles para sobrevivir en su tiempo en Egipto.

El rey de Israel, Herodes, frecuentemente sufría de celos de otros líderes. Enfrentaba el miedo de perder su trono matando a posibles candidatos al trono. Para localizar a Jesús y eliminarlo, Herodes quería usar la información de los magos de Oriente. Pero ellos no contribuyeron a esos planes de Herodes.

A través de los magos llegó la provisión y también un posible peligro. Debemos mantenernos pendientes de Dios y no enamorarnos de los instrumentos que Dios nos da.

Oración: Gracias porque como al niño Jesús, tú diriges mi destino. Ayúdame a siempre depender de ti y no de las cosas o a las personas que tú utilizas para ayudarme.

Siguiendo al maestro.

Por Daniel Martin

martes, 18 de agosto de 2020

Revelación

 Mateo 2:1-6

Esta es la fascinante historia de cómo los magos de Oriente encontraron a Jesús. La visita de ellos era parte del plan de Dios y probablemente la provisión económica para esa etapa de la vida de Jesús y su familia.

1. Para Dios no hay imposibles. Cuando Dios quiere mostrarnos algo, para Él no hay obstáculos que lo hagan imposible.

2. Experiencia personal. Lo que impulsó su búsqueda fue un discernimiento personal. Al analizar la estrella ellos dedujeron que había algo especial relacionado con Israel y siguiendo ese grado de entendimiento viajaron hasta ese lugar. Esto implicó compromiso, perseverancia en el tiempo, inversión de tiempo y dinero y poner en riesgo sus vidas durante esa travesía.

3. Revelación especial. Al llegar a la capital de Israel, ellos buscaron al rey y preguntaron. El rey a su vez preguntó a los religiosos y conocedores de la Escritura hasta que descubrieron la profecía que hablaba de Belén.

Podemos aprender algunas lecciones de ellos:

1. Aprender a confiar en Dios que es Todopoderoso.

2. Hacer caso al grado de claridad que Dios nos está dando. Ir hacia adelante aún reconociendo que no lo sabemos todo.

3. Buscar consejo, especialmente consejo bíblico para tomar nuestras decisiones.

Oración: Señor, dame la fe, y la valentía que tuvieron los magos para perseverar en alcanzar lo que Tú quieres hacer conmigo aunque parezca tan inalcanzable humanamente.

Siguiendo al maestro.

Por Daniel Martin.

lunes, 17 de agosto de 2020

Divorciarse en secreto

Mateo 1:18-25

José estaba desconcertado. Su prometida estaba embarazada antes de casarse. Él la amaba y quería evitarle la vergüenza pública por eso planeó divorciarse en secreto. El ángel le ayudó a entender el origen de ese embarazo y José decidió recibirla como esposa.

Mientras José pensaba en una solución basada en su propio conocimiento, Dios intervino con una mejor opción. El divorcio habría sido injusto y les habría hecho daño dejando a María sola para lidiar con la llegada de este niño.

Así en nuestra vida podremos estar enfrentando crisis o desorientación y se nos ocurren soluciones imperfectas. Necesitamos la intervención de Dios para que nos oriente por el camino correcto. Como José, debemos ser sensibles y estar atentos a la voz de Dios.

Oración: Quiero estar abierto y sensible a tu voz, Señor. Que mis propias ideas no sean un estorbo. Permite que pueda reconocer la diferencia entre mis ideas y Tu voz para que mis decisiones sean guiadas por tu Espíritu.

Siguiendo al maestro.

Por Daniel Martin

domingo, 16 de agosto de 2020

Las 5 mujeres

 Mateo 1:1-16

- Tamar, viuda dos veces, sin hijos hasta caer en una relación incestuosa.

- Rahab, ramera cananea.

- Rut, extranjera moabita.

- Betsabé, que se casa con David después de que David adultera con ella y manda matar a su esposo.

- Maria, adolescente pobre de Nazaret, una aldea menosprecia.

Son mujeres que tenían razones para no ser tenidas en cuenta, pero que Dios decidió que formen parte del árbol genealógico de Jesús.

En aquel tiempo, la edad, el sexo, el pasado, el nivel socioeconómico y la nacionalidad eran desventajas para la inclusión social. Ninguno de estos factores fue un impedimento para Dios. Él nos ama tal como somos, nos perdona cuando nos arrepentirnos de nuestras maldades, nos restaura, nos integra y nos dignifica.

Oración: Gracias Dios porque nada nos define tanto como el ser tus hijos. Gracias por aceptarme e incluirme en tu familia. No hay otro como tú.

sábado, 15 de agosto de 2020

¿A ti qué te importa?

Juan 21:20-23

Cuando Jesús le pidió que cuide sus ovejas, Pedro cometió el error de querer saber demasiado el destino de otro discípulo. ¿A ti qué? Le contestó Jesús.

Algunos se preocupan demasiado por el destino de personas, instituciones y países y ocupan mucho de su tiempo en tratar de descifrar temas escatológicos que Dios no nos reveló con fechas y nombres. Hay cosas que las sabe sólo Dios, por alguna razón piensa que no deberíamos saberlo nosotros y debemos estar en paz con no saber. Debemos tomar este consejo que Jesús le da a Pedro: ¿a ti qué? Tú sígueme no más.

Debemos ocuparnos más en nuestro propio seguimiento de Jesús, y no perder el tiempo etiquetando a otros o tratar de predecir su futuro.

Oración: Ayúdame a descansar en ti, a no perder el tiempo con especulaciones sobre el futuro, y a ocuparme de lo que realmente importa y serte fiel en lo que tú claramente nos dejaste en Tu palabra. 

Siguiendo al maestro.

Por Daniel Martin