domingo, 31 de enero de 2021

Condena

Mateo 27:11-26

El gobernador se sorprendió de que Jesús no se defendía ante las falsas acusaciones. Pilato puso a Jesús entre los candidatos a ser perdonado porque no encontraba nada sólido para condenar a Jesús, pero la multitud prefirió a Barrabás. La esposa de Pilato había tenido sueños que le mostraban que Jesús era justo y le pidió a su esposo que se abstenga de involucrarse.

La multitud manipulada por la instigación de los sacerdotes pedía la crucifixión. En respuesta, Pilato pregunta ¿Cuál es el crimen? y aunque no recibió respuesta, aceptó condenarlo.

Jesús tenía muchas evidencias a su favor, y sin embargo fue condenado.

La vida es injusta y muchas veces aunque creemos tener honestamente la razón, sufrimos injusticias. En esos momentos debemos identificarnos con Jesús, quien experimentó injusticias por nosotros. El tenía un propósito mayor: nuestra salvación. Al sufrir nosotros, tenemos la oportunidad de participar con Jesús (1 Pedro 4:12-15).

No debo permitir que la injusticia de las personas debilite mi fe. Mi fe no está en los seres humanos, sino en Dios. Por supuesto que un cierto grado de confianza entre personas es normal y saludable. Pero, la confianza no debe ser absoluta, sabiendo que todos, incluso yo, nos podemos equivocar. Por eso es que mi confianza absoluta debe estar reservada sólo para Dios. Nadie me ama como Él. Nadie es justo como Él. Él sabe mejor que nadie lo que es mejor para mi.

Oración: Gracias Señor por tu amor y tu fidelidad. No hay nadie como tú. Dame fuerzas para enfrentar las injusticias de la vida. Fortalece mi fe para no depender de la aprobación de los demás, sino de ti.


Siguiendo al maestro.

Por Daniel Martin



sábado, 30 de enero de 2021

Quebrantamiento

Mateo 26:69-75

Verse a sí mismo negando a Jesús, debe haber sido un descubrimiento devastador. Teniendo la intención de ser fiel hasta la muerte y descubrir que no fue capaz de mantenerse firme por su maestro debe haber sido extremadamente doloroso y frustrante.

Cada vez que descubro que no fui tan íntegro como quiero ser, me doy cuenta de que no debo depender de mis propias fuerzas y capacidades. El Señor es mi refugio, Él es mi fuerza, Él es mi escudo... Cada vez que intento hacer la cosas a mi manera, con mis fuerzas, ignorando la presencia de Jesús, sufro las consecuencias y frustraciones de mi desvío.

Gracias a Dios que cuando descubro mi error y vengo a Él con mis frustraciones, Él no me rechaza, Él puede aguantar, me comprende, me perdona, me restaura, me anima a rehacer lo que hice mal, me da una nueva oportunidad.

Tomar consciencia de mi debilidad y fracasos es en realidad muy positivo. Saber que soy frágil me evita confiar demasiado en mi mismo y me enseña a caminar humildemente de la mano de Dios. Me permite profundizar mi relación con Dios y mantener una constante comunicación con Él. También me ayuda a valorar la interacción con otros cristianos que Dios utiliza para orientar mi camino y crecer juntos cooperando en esa unidad.

Tomar conciencia de mis errores y limitaciones también me ayuda a cambiar de rumbo, dejar de hacer cosas que ya no son constructivas y crear nuevos hábitos más positivos y enriquecedores.

Oración: Gracias Jesús, por amarme a pesar de que conoces lo frágil que soy. Me apoyo en tu amor, en tu fuerza, en tu guía. Te necesito cada día. Ayúdame a caminar correctamente.


Siguiendo al maestro.

Por Daniel Martin



viernes, 29 de enero de 2021

Remordimiento

Mateo 27:1-10

Aunque Judas era consciente de su mala acción, tal vez pensó que Jesús saldría exonerado del juicio de los sacerdotes, o tal vez creía que Jesús utilizaría su poder para librarse de la ejecución. Judas podría haberse arrepentido y buscado el perdón de Dios como lo hizo Pedro. Dios es amplio en perdonar y él lo sabía. Pero, cuando vio que condenaron a muerte a Jesús, Judas se llenó de remordimiento y se suicidó.

Sentir culpa por mis malos actos es bueno cuando me arrepiento y cambio, esto me lleva al perdón de Dios, a la sanidad y libertad del alma. Pero, condenarme y castigarme a mi mismo no me libera de la culpa. El castigo por mi pecado le corresponde administrar a Dios, no a mi mismo.

Si asumo responsabilidad por mis propios errores y los confieso, Jesús es fiel y justo para perdonarme y limpiarme de toda maldad (1 Juan 1:9). Jesús pagó con su vida en la cruz, el costo de mi perdón. El tiene autoridad para perdonarme. Jesús ya pagó el precio que me limpia de todo mal. No hace falta que yo me siga castigando a mi mismo por mis errores.

Oración: Gracias Dios por haber provisto un medio para mi salvación. Líbrame de mi propia condenación. Ayúdame a aceptar tu perdón y vivir en libertad.


Siguiendo al maestro.

Por Daniel Martin






jueves, 28 de enero de 2021

Blasfemia

Mateo 26:57-68

La blasfemia era una ofensa gravísima contra Dios y se requería un castigo ejemplar. Considerarse a uno mismo ser Dios era considerado una blasfemia, a menos que uno sea Dios. Los sacerdotes y los ancianos prefirieron creer que Jesús estaba blasfemando cuanto se identificó como el Mesías, el Hijo de Dios.

Salvo unas pocas excepciones, los líderes religiosos fallaron en reconocerlo cuando estaba entre ellos, a pesar de que ellos estudiaban y esperaban la venida del Mesías, el Hijo de Dios. Teniendo la información de las Escrituras no fueron capaces de reconocer a Dios mismo viviendo entre ellos. Me puede pasar a mi también, que aún conociendo a Jesús, desaproveche Su presencia sanadora y liberadora y el poder que significa Jesús viviendo en mi.

Jesús se revela a mi corazón de muchas formas. Pero, para que obre verdaderamente le tengo que dar lugar en cada área de mi vida. Debo invitarlo activamente y dejarlo que sane, que libere y redima cada una de mis experiencias.

Oración: Te doy gracias por venir a mi y persistir en tu amor por mi. Ayúdame a ser sensible a tu voz. Quiero darte entrada en cada una de las áreas de mi vida, mis recuerdos, mis emociones, mis motivaciones, mis frustraciones, mis alegrías. Quiero que reines en mi.

Siguiendo al maestro.

Por Daniel Martin



martes, 26 de enero de 2021

Arresto

Mateo 26:47-56

En el momento en que Jesús fue traicionado por un discípulo y abandonado por los demás, aún allí mostró misericordia y compasión hacia los que lo arrestaban y curó la herida de uno de los agresores. El decidió no usar la violencia, podría haber usado ángeles para su defensa, pero, estaba ajustándose al plan de redención anunciado por Dios desde hacía mucho tiempo.

Hay circunstancias duras por las que tenemos que pasar. Algunas son duras e injustas. Podemos experimentar agresiones, juicios injustos, enfermedades. El Señor nos entiende. El mismo tuvo que enfrentar situaciones similares. En esos momentos difíciles podemos mantenernos anclados en Jesús. Él prometió estar con nosotros siempre. Él sabe mejor que nadie como aguantar esas circunstancias.

Oración: Gracias por el ejemplo de amor y compasión aún en medio de circunstancias difíciles de soportar. Llename de tu amor y compasión. Te necesito.

Siguiendo al maestro.

Por Daniel Martin



lunes, 25 de enero de 2021

Compañeros en el dolor

Mateo 26:36-46

Jesús atravesaba una gran angustia al saber que se acercaba el sufrimiento y la muerte. Necesitaba el acompañamiento y apoyo en oración de sus discípulos, pero estos se dormían, haciendo más aguda la soledad de Jesús. Jesús les anima a estar alerta y permanecer en oración.

Cuando alguien está sufriendo o pasando por una situación difícil, necesito tomar consciencia de la necesidad de acompañarlo y darle el apoyo que está necesitando. Si me concentro en mis propias necesidades voy a descuidar las necesidades de los demás.

El dolor y el sufrimiento no es algo que me entusiasma o me estimule. Por eso, hace falta un esfuerzo especial lleno de amor y compasión para poder mantenerme al lado del que sufre con empatía y sin desconectarme. Necesitamos apoyarnos unos a otros siempre y también en tiempos de dolor.

Oración: Gracias por amarme tanto que te entregaste por mí. Lléname de compasión hacia el que sufre. Quiero estar alerta y en oración para acompañar de manera responsable.

Siguiendo al maestro.

Por Daniel Martin



domingo, 24 de enero de 2021

Lo sabe

Mateo 26:31-35

Aún conociendo a Jesús, el Hijo de Dios y viendo los milagros que hacía, los discípulos pensaban que se conocían mejor a sí mismos que Jesús. Ellos estaban seguros que iban a ser fieles y no abandonarían al maestro. Por lo menos esa era su intención. Jesús sabía de la fragilidad de ellos, pero los amaba y estaba preparado para restaurarlos.

Jesús me conoce mejor que yo a mi mismo. Él ya sabe de mis fracasos antes de que ocurran y sin embargo me ama y me valora. A Dios no le sorprenden mis errores aunque yo me sienta frustrado conmigo mismo. Él está preparado para levantarme y restaurarme cuando caigo.

Oración: Gracias por amarme tanto a pesar de las veces que me equivoco. Quiero serte fiel, pero a veces no lo logro. Me entrego en tus manos para enderezar mis caminos.

Siguiendo al maestro.

Por Daniel Martin